Observan, por primera vez, un "diluvio galáctico" alimentar a un agujero negro
Un equipo de investigadores internacionales ha observado
por primera vez un fenómeno climático cósmico: un cúmulo de nubes de
gas intergaláctico fluyendo hacia el agujero negro supermasivo situado
en el centro de una enorme galaxia a 1.000 millones de años luz de la Tierra. El hallazgo ha sido posible utilizando la red de telescopios ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) y los resultados han sido publicados la semana pasada en la revista especializada Nature el 9 de junio de 2016.
La nueva observación de ALMA constituye la primera prueba directa de
que las nubes frÃas y densas se pueden fusionar a partir del gas
intergaláctico caliente y caer directamente en el corazón de una galaxia para alimentar su enorme agujero negro central.
También cambia las teorÃas de los astrónomos sobre la forma en que los
agujeros negros supermasivos se alimentan, a través de un proceso
conocido como acreción.
Según recoge la página web del Observatorio ALMA, hasta ahora, los astrónomos creÃan que en las galaxias más grandes los agujeros negros supermasivos se alimentaban de un flujo lento
y constante de gas ionizado procedente del halo de la galaxia. Las
nueva observación de ALMA muestra que, cuando se dan las condiciones
climáticas, los agujeros negros también pueden tragar cúmulos gigantes y
caóticos de nubes de gas molecular muy frÃo.
"Esta frÃa y caótica acreción ha sido una de las grandes
predicciones teóricas de los últimos años, pero esta es una de las
primeras pruebas claras que nos proporciona un observatorio sobre un
agujero negro supermasivo que se alimenta de una frÃa y caótica lluvia",
afirma Grant Tremblay, astrónomo de la Universidad de Yale, en New
Haven Connecticut, Estados Unidos, y autor principal del nuevo artÃculo.
" Es muy alentador pensar que quizá estemos realmente observando una tormenta del tamaño de una galaxia
mientras alimenta a un agujero negro que tiene una masa de
aproximadamente 300 millones de veces la masa de nuestro Sol", señala.
Tremblay y su equipo usaron ALMA para observar un cúmulo particularmente brillante de aproximadamente 50 galaxias ll amado
Abell 2597. En su centro se encuentra una galaxia elÃptica masiva
conocida justamente como la galaxia más brillante del cúmulo Abell 2597.
Y entre estas galaxias hay una difusa atmósfera de plasma caliente e
ionizado, que se habÃa detectado anteriormente con el Observatorio de
Rayos X Chandra de la NASA.
"Este gas extremadamente
caliente puede enfriarse y condensarse rápidamente, y luego precipitar
de la misma forma en que el aire húmedo y caliente produce nubes y
lluvia en la atmósfera de la Tierra", agregó Tremblay; "al condensarse, estas nubes generan una lluvia sobre la galaxia que favorece la formación estelar y alimenta a su agujero negro supermasivo".
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Por: La informacion
